quarta-feira, 2 de setembro de 2009
Desahogo!
Ayer estuve pensando sobre muchas cosas.
Estuve analizándome, pensando sobre mis actitudes, sobre mi comportamiento ante todos los que me conocen y los que hoy me ven, pero mañana ya no me verán.
Una de las cosas que más me vino a la cabeza fue el hecho de que a veces nos aproximamos tanto a un amigo (a), que se vuelve inseparable.
Eso no tiene nada de malo. Necesitamos amigos, el ser humano necesita y fue creado para vivir entre sus semejantes.
Pero, lo que pasa es que nos hacemos dependientes de ese amigo(a), así, cuando pasa algo, lo primero que pensamos es: 'tengo que contarle lo que pasó y saber qué opina. Debe pensar como yo..." Luego, intentamos todas las formas para hablarle a esa persona, y solamente reaccionamos después de saber su posición. O sino, con el pasar del tiempo, vemos que ya no tenemos secretos, esa persona sabe todo a nuestro respecto.
!Eso fue lo que más me sorprendió, porque sin querer entregamos nuestras vidas completamente a alguien y ya no vivimos sin él!
Dice la Biblia que "El hombre que tiene amigos debe ser amistoso, y amigos hay más unidos que un hermano." (Provérbios 18:24). Pero también dice que “Maldito aquel que confía en el hombre, que pone su confianza en la fuerza humana, mientras su corazón se aparta de Jehová!" (Jeremías 17.5)
Pensando sobre esos dos textos, pude llegar a la conclusión de que sí, podemos tener amigos, podemos confidencirales nuestros secretos, pero, ellos no deben ocupar el lugar de Jesús en nuestras vidas. A parte de eso, tenemos que conocer nuestro 'amigo' y saber cómo está, si de verdad puede ayudarnos o si su consejo nos hará caer de un precipicio.
Cuando nos acercamos a Jesús, Él se vuelve el amigo más unido que un hermano, nos volvemos dependiente de Él y podemos estar seguros que nadie más sabrá lo que le confidenciamos.
Podemos abrirle el corazón y contarle lo que sentimos en ese momento, sin miedo o vergüenza de que nos condene, porque aunque estemos equivocados, Él sabrá indicarnos el camino correcto,
y el mejor camino es su Palabra, o mejor, ese es el único que camino y él dijo que es El Camino, La Verdad y la Vida! No hay otro camino. Él pude aconsejarnos, perdonarnos y hacernos disfrutar mejor la vida.
Muchas veces nuestros amigos nos lastiman, porque nos maltratan (aunque sin querer), nos dicen cosas que son 'pesadas' para nuestros oídos, o no nos dan la importancia que queríamos.
Amigos también son seres humanos, y también tienen otros amigos. Pueden fallarnos y si no son suficientemente maduros y no saben que dice la Biblia que "El que anda con chismes revela el secreto; el de espíritu fiel lo guarda íntegro", seguramente le contarán lo nuestro a otra persona.
Por eso hay que tomar cuidado y no dejar que los amigos direccionen nuestras vidas, pensamientos, sino, El Señor debe guiarnos.
Lo que también pensé sobre ese tema, fue que a veces queremos ser amigos de todos y cuando notamos, todos saben sobre nosotros. Nos acostumbramos a contar todo a todos. Y como resultado, nuestras cosas personales se vuelven noticias en el medio en que vivimos, las personas empiezan a jusgarnos por lo que hacemos. Podemos hacer algo que nos parece bueno, pero si todos lo ven como malo, seremos mal vistos por todos.
Ayer, tomé la decisión: Quiero ser más discreta con algunas cosas y depender más de Dios, para las mínimas decisiones. Porque el mundo me observa, y no solo a mí, todos se observan.
Esa decisión tiene que ser tomada por todos los que desean vivir bien: depender de Dios y no de las personas. Tener amigos más unidos que hermanos, pero saber hasta que punto se puede confiar en ellos y si es bueno contarles secretos.
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